Inicio > Fútbol > TRAGEDIA

El dramático audio del piloto del avión de Chapecoense instantes antes del accidente

Comparti 0
ampliar (1 foto)
¡Falla eléctrica total, sin combustible! (…) ¡vectores, vectores!”, son los últimos registros de la voz del piloto boliviano Miguel Alejandro Quiroga, que ya había declarado la situación de emergencia.

Dos días después de la tragedia aérea ocurrida en el municipio de La Unión, en el departamento de Antioquia, en el que 71 personas perdieron la vida entre ellas los jugadores y directivos del equipo brasileño Chapecoense - sólo hubo seis sobrevivientes - se conoce un nuevo audio en el que quedó registrada la angustiosa voz del piloto del avión de la compañía Lamia, Miguel Alejandro Quiroga, pidiendo ayuda a la torre de control del aeropuerto de Rionegro.

En el audio conocido por Blu Radio se escucha al piloto pidiendo a la operadora de la torre de control prioridad para el aterrizaje por un problema con el combustible de la aeronave. Ella le niega la solicitud evidenciando que hay otro vuelo (Viva Colombia) que necesita aterrizar y le pide que sobrevuele por unos minutos mientras logra darle vectores para que pueda aterrizar.

Allí se escucha que hay otra aeronave (Avianca) que está cerca al avión boliviano y lo que sucede posteriormente confirmaría la versión entregada por el piloto de Avianca en la que relata los momentos angustiosos antes del accidente

Piloto: Solicito vectores para acercamiento señorita

Operadora: Atento tengo una aeronave debajo suyo efectuando la aproximación, ¿qué tiempo tiene para permanecer en aproximación?

Piloto: No, estamos en emergencia de combustible señorita, por eso le pido de una vez…

Es allí cuando la operadora autoriza el aterrizaje de otra aeronave y nuevamente el piloto del avión de Lamia, con un tono en su voz de desesperación, le pide que le autorice el descenso de inmediato.

Piloto: "necesito descenso de inmediato".

Acto seguido la operadora declina la autorización que había dado para aterrizaje a la aeronave de Avianca y le dice al piloto del Lamia que puede iniciar la aproximación. Pero parece ser tarde, con voz más angustiada él le dice que no puede virar y solicita poder “incorporarnos de una vez”.

Piloto: ¡Señorita tenemos falla total eléctrica, sin combustible!

Operadora: Pista libre, bomberos alertados.

Piloto:
¡Vectores señorita, vectores a la pista!

La angustia los embarga a ambos tanto a la operadora como al piloto. Ella le dice que no lo tiene en altitud y él le reitera que está a 9.000 pies de altura “¡ayúdenos, vectores!”, luego ella le dice está a 8.2 millas de la pista ¿qué altitud tiene ahora?, y ya el piloto no responde, es ahí donde ocurre el siniestro en el cerro El Gordo, del municipio de La Unión.

Relacionadas